jueves, 23 de octubre de 2014

Jóvenes críticos en la web - Noticias educ.ar

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Eventos, juegos y una nueva jerga para descifrar

Los booktubers no solo reseñan libros sino que intervienen con sus opiniones en debates actuales que alborotan el universo de los lectores —como las ventajas y desventajas de los libros electrónicos— o se explayan acerca de sus hábitos a la hora de leer (¿cama, sofá, sillón?): también participan en «maratones de lectura» o booktubetón, en las que siguen desafíos específicos. Aquí cuenta Macarena, responsable de Gracias a los libros, sus ambiciosos planes para participar en el evento organizado por una booktuber canadiense.
Nota de María Elena Ques sobre booktubers.

Como es habitual en las nuevas prácticas que nacen en línea, la comunidad booktuber ha desarrollado una jerga novedosa y compleja que conviene conocer para descubrir los matices de las intervenciones. Para evitar la monotonía, las entradas cubren diversos formatos: el unboxing es abrir el paquete de libros recibido y presentarlos en cámara; los booktags, juegos con diversas consignas relacionadas con libros (por ejemplo unbooktag en el que participa Matías consiste en presentar libros relacionados con una versión heterodoxa de los cuatro elementos: aire, tierra, agua y fuego). Otro tipo de entradas —por cierto polémicas— son los spoilers(del inglés spoil, arruinar), entradas que anticipan partes importantes de la historia o los TBR (to be read), en los que presentan aquellos libros cuya lectura tienen pendiente. Los resultados frecuentemente superan las expectativas iniciales de divertirse y compartir sus gustos con sus pares. Un ejemplo es la experiencia que narra Fede Valota: «Lo más loco que me pasó hasta ahora fue que haciendo un unboxing (cuando te llega un paquete de libros y mostrás en cámara cómo lo abrís y su contenido), me vio una autora de Estados Unidos y se contactó conmigo para mandarme la continuación».
Tal vez sin saberlo, en estas movidas los booktubers replican, en el siglo XXI, las que en el siglo XIX armaron los lectores de Sir Arthur Conan Doyle, padre de Sherlock Holmes. Harto de su criatura, Connan Doyle trató de liberarse matando al personaje. Pero la protesta de los lectores fue tan airada, que no le quedó más remedio que resucitarlo y asignarle nuevas aventuras. De diferentes maneras y con las herramientas que cada época ofrece, los lectores siguen agrupándose, para compartir y multiplicar el placer de internarse en mundos ficticios que otros crearon. En esa saga, el capítulo que están escribiendo los booktubers es el más reciente, pero no será el último.

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